Si me necesitas, no me iré corriendo. Te ayudaré, te acompañaré

ILUSTRACIÓN DE CHRISTIAN SCHLOE La primera imagen está tomada de: http://www.vintageandchicblog.com/2015/04/las-magicas-ilustraciones-de-christian-schloe-dreamlike-illustrations.html

Ilustración de Christian Schloe. Imagen tomada de: http://goo.gl/sQHv69

“Sílbame, tu sílbame

si te encuentras en peligro sílbame,

tu sílbame y ya voy”

(Willy Fog- Letra de Sílbame).

Cuando nos encontramos ante una situación difícil, problemática o dolorosa, siempre se agradece la mano cálida de una persona que esté cerca de nosotros, sobre todo si estamos desconcertados y perdidos. Esta mano no tiene porqué ser de una persona conocida, ni mucho menos, sino que incluso agradecemos mucho más que se trate de una persona desconocida, y aún así interesada por nuestras cuítas… esto parece que nos devuelve a la realidad de que el mundo es una gran familia y nunca estamos solos, aunque la ilusión de la soledad orbite alrededor de nuestras cabezas de vez en cuando.

La solidaridad es un concepto amplio que engloba un conjunto de acciones de ayuda desarrolladas de manera incondicional. A la vez encontramos que la solidaridad es un aspecto puesto en entredicho una y otra vez en la sociedad de nuestros días, reafirmado en la falta de apertura de las fronteras europeas para acoger a las personas refugiadas que huyen del horror que se está viviendo en sus países.

¿Acaso el mundo es tan pequeño para que no quepamos todos?

Uno de los principales valores de cualquier grupo o comunidad es la solidaridad, en la medida que asegura la supervivencia de la especie. Sin embargo, para ejercerla hay que entrenarla, pues como cualquier otro músculo del cuerpo humano, si no se usa pierde elasticidad, tono y fuerza; y en ese estado de debilidad pierde parte de su cometido: “Ayudar al semejante, aunque sea un completo desconocido”.

Si me necesitas, no me iré corriendo. Te ayudaré, te acompañaré. Te escucharé cuando estés  pasando por un mal momento y necesites sólo a una persona que te haga sentir que no estás sola. Si lo que necesitas no es a una persona, sino a todo un pueblo: no temas. No nos iremos corriendo tampoco. Estaremos aquí para acogerte, para brindarte nuestro apoyo, para ayudarte a luchar por lo que mereces, por lo que es tuyo, por tus derechos y por tu dignidad  (By me).

Una mala experiencia reciente, y no estuve sola

Hace unas semanas he estado en Escocia en un Seminario Europeo de Trabajo Social. Tras la asistencia al Seminario y visitar oportunamente la ciudad de Edimburgo, una compañera del trabajo y yo alquilamos un coche para conocer las famosas “Hight Lands” o Tierras Altas (región montañosa del norte de Escocia).

Yendo de camino en coche a las dichosas Islas, pinchamos en medio de la nada… campo y caballos por un lado, montaña por el otro..;  sin teléfono móvil inglés, casi sin batería en el español y sin saber con exactitud donde estábamos, pues no teníamos GPS.  En medio  de nuestra desesperación, paramos un coche y se bajaron dos tipos para ofrecer su ayuda.  Nos pidieron abrir el maletero para comprobar si había rueda de repuesto, pero no la había. De manera que se despidieron con un saludo seco y marcharon.

Volvimos a parar a otro coche, esta vez a una pareja de novios alemanes que se encontraban haciendo turismo por Escocia. Nos encontraron asustadas y nerviosas, y en seguida nos prestaron su apoyo, su atención, su tiempo, su cercanía y su ayuda. Telefonearon con su propio móvil a la compañía de seguros y se tragaron horas de musiquita y de esperas… hasta que finalmente vinieron los técnicos a reparar la rueda ¡Un total de 5 horas tuvimos que esperar! Y esta pareja a nuestro lado, hasta que se aseguraron que la rueda estaba reparada y que podíamos continuar con nuestro camino.

¿Cuántas personas de las que conoces crees que perderían  5 horas de su vida -estando de vacaciones- para acompañar a dos desconocidas en medio de la nada…?

Yo no conozco muchas –por no decir ninguna, y me apena reconocerlo.

Tammie y Moritz eran dos completos desconocidos, dos personas a las que nunca habíamos visto antes y a las que probablemente no volvamos a ver… salvo que nos hagan una visita en España. Sin embargo no pasaron de largo, no pudieron pasar de nosotras, sino que nos acompañaron y aligeraron nuestra espera, con su compañía y con su apoyo.

Tammy, Moritz e Inmaculadasol

Moritz, Tammy e Inmaculadasol

Gracias Tammy & Moritz. Sois un ejemplo para mí. Me habéis hecho recordar con mucha más fuerza la importancia de no pasar de largo:  SOLIDARIDAD.

Conocer a esta magnífica pareja me ha inspirado a escribir sobre este tema, sobre esa fuerza interna que nos empuja a apoyar al desconocido, aún a pesar de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de cambiar nuestros planes en un momento dado… y todo por atender una urgencia que acontece a mi alrededor que no me permite mirar hacia otro lado.

Fruto de esta experiencia me encuentro –si cabe – mucho más despierta a lo que acontece a mi alrededor. Siento mucho más de cerca los infortunios ajenos, y la importancia de rescatar un gesto de ayuda -por pequeño que sea-  frente al sufrimiento o desgracias ajenas.

Curiosamente la solidaridad requiere de altas dosis de empatía -ponernos en el lugar del otro. Y siguiendo a Eduardo Punset y su programa Redes, hay investigadores que apuntan a que la falta de solidaridad entre las personas se debe a no haber experimentado una situación problema parecida,  a la del sujeto que demanda ayuda. Haber atravesado una situación similar facilita que la persona se vea reflejada en ese gran espejo de situaciones non gratas de la vida… y que se decante por echar una mano cuando encuentra a una persona en apuros.

Si yo he experimentado lo mismo, te veo – en toda la escala de colores posibles.

Os dejo el programa de Redes titulado “Existe una moral innata” en el que se aborda el tema de la empatía y el carácter solidario, por parte de investigadores científicos del comportamiento humano.

https://www.youtube.com/watch?v=3h3QUZUSDHA&list=PLw3aAJH_3MoaWL-IsFjz2duqlUHlOBYo_&index=3

«Este mundo es tuyo. Cuídalo en todos los niveles: ecológico, social, cultural, espiritual y emocionalmente. Cuidar es estar disponible para los que están a tu alrededor en tu vida diaria”

Sri Sri Ravi Shankar

Autora: Inmaculada Asensio Fernández.

¿Es necesaria una estrategia integrada de biosocioética?

Mediante esta entrada de blog comparto un artículo sobre bioética recientemente publicado en la Revista «Enfermería Clínica» en el que he participado, titulado: ¿Es necesaria una estrategia integrada de biosocioética?

Breve resúmen ( tomado de: http://www.sciencedirect.com/science/journal/aip/11308621 )

En el artículo se reflexiona sobre la necesidad de apostar por la articulación de una estrategia de ética que incluya dos de los pilares básicos que afectan al bienestar de las personas, como es la atención por parte de los servicios sanitarios y la atención por parte de los servicios sociales.

El objetivo es realizar un acercamiento a la percepción de profesionales de los servicios sociales y sanitarios en Andalucía sobre de la necesidad de desarrollar un espacio de encuentro entre la bioética y la ética de la intervención social, para lo que se ha realizado un estudio observacional, transversal y descriptivo, mediante encuesta a profesionales de los servicios sociales y sanitarios.

Si te interesa el artículo y quieres leerlo al completo, aquí tienes el enlace directo al índice de la Revista, para que lo puedas descargar en pdf:

http://www.sciencedirect.com/science/journal/aip/11308621

* Los autores del artículo son: Federico Alonso Trujillo, Raquel López Medel, Inmaculada Asensio Fernández, Sandra Pinzón Pulido, M. Carmen González Montero.

¿Cuánto tiempo se tarda en preparar una acción formativa?

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EL TIEMPO ES ORO. Hay que aprender a valorarlo.

Cualquier profesional puede ser llamado en algún momento de su carrera a planificar, desarrollar e impartir actividades formativas, y esto exige una preparación mínima para hacerlo con responsabilidad y eficacia.

De la programación y el diseño docente se ha escrito mucho, pero de la duración estimada que implican este tipo de tareas se ha escrito poco o menos, siendo por tanto una labor bastante invisibilizada y poco reconocida, lo que provoca que las personas que contratan a personas formadoras o docentes valoren su trabajo en función del número de horas a impartir, ciñéndose por tanto a la mera exposición rutinaria de contenidos.

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Imagen tomada de: http://goo.gl/Fhf82b

Estimar el tiempo necesario para la atención de la docencia implica, por un lado, contabilizar los tiempos necesarios para atender a un grupo de personas -en función del número de participantes- pero inicialmente elaborar la documentación pertinente (manuales), así como la presentación (power point, prezi, etc) y otro tipo de apoyos a las exposiciones (recursos didácticos). Posteriormente se realiza la evaluación de la actividad formativa, pero ésta ha de estar previamente diseñada, lo que conlleva igualmente un trabajo inicial paralelo a la elaboración de temas, manuales y presentaciones.

He consultado algo de bibliografía sobre el tiempo estimado que lleva planificar y diseñar una acción formativa para respaldar de manera técnica lo que comento en esta entrada de blog, concluyendo que la preparación de un curso suele requerir –como poco- emplear el doble de horas de la duración efectiva del curso en cuestión *(Yo afirmo que el TRIPLE).

http://www.aragon.es/estaticos/GobiernoAragon/Organismos/InstitutoAragonesEmpleo/Documentos/10_hya_.pdf

El tiempo de dedicación a la actividad docente incluye:

  • Programación, estudio y análisis de contenido.
  • Preparación del contenido en formato escrito (papel, documentos portables).
  • Realización de presentaciones (power point, prezi, etc).
  • Selección de material audiovisual, textos y demás recursos educativos para facilitar el aprendizaje.
  • Diseñar la evaluación de la acción formativa.
  • Recoger documentalmente los resultados de esa evaluación (memoria).

… Y todo ello bajo un enfoque dinámico, lo que puede hacer cambiar la programación para adaptarla a las necesidades del grupo en cualquier momento del desarrollo de la acción formativa.

La organización de la materia a impartir conlleva, además, la actualización intelectual por parte de la persona docente, lo que implica una mayor dedicación en el caso de actividades formativas dirigidas a personas en activo en momentos determinados de la carrera profesional, y no a estudiantes; con un mayor esfuerzo por parte de la persona docente cuando tiene encomendada la impartición de un curso sobre materias a las que no se dedica profesionalmente, aún contando con la formación específica, requiriendo un mayor esfuerzo inicial en el diseño y preparación de los contenidos.

Muchos piensan que no tiene importancia el material o recursos que escojamos para impartir un curso, pues lo importante es dar la clase, pero se equivocan, es fundamental elegir adecuadamente los recursos y materiales didácticos porque constituyen herramientas fundamentales para el desarrollo y enriquecimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos (afirma Gema María Fonseca Morales, Profesora de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Formación y Orientación Laboral -Jefa del Órgano de Coordinación Didáctica- en el I.E.S Francisco García Pavón de Tomelloso, Ciudad Real). http://www.educaweb.com/noticia/2006/05/15/materiales-recursos-didacticos-hariamos-ellos-1233/

“Diseñar una actividad formativa que permita alcanzar los objetivos propuestos, supone, según los expertos, emplear en su preparación al menos, 4 veces el tiempo que dura la exposición rutinaria de la misma”. https://trabajandomasporunpocomenos.wordpress.com/2013/12/10/5-reglas-para-hacer-una-buena-presentacion/

Aunque, como es lógico, va a depender de la experiencia de la persona docente. Pero lo que sí es seguro –aquí hablo en primera persona– es que triplica con creces el tiempo de la duración en horas de la actividad formativa. Sin embargo este tipo de cuestiones no están muy desarrolladas y creo que esto provoca que dentro de los diferentes contextos profesionales haya un desconocimiento que propicia la desvalorización de la labor docente de calidad y comprometida con el desarrollo personal y/o profesional de las personas alumnas.

Señala Gonzalo Álvarez Marañón que «El éxito de una presentación no es fruto del azar ni de las dotes naturales, sino de la planificación y del trabajo duro (…) Y añade que la preparación de una presentación de 45 minutos fácilmente puede llevar, siguiendo un proceso metodológico completo, lógico y ordenado, de 20 a 50 horas. Rara vez menos, rara vez más». (http://www.elartedepresentar.com/2011/05/cuanto-se-tarda-en-preparar-una-presentacion/ ).

Aporto este granito de arena para que cuando pongas en un buscador, por ejemplo google, “¿Cuánto tiempo se tarda en preparar una acción formativa?” encuentres una referencia más que te guíe en el camino, y te sirva para defender a capa y espada la dignidad de tu trabajo como docente.

Por una docencia decente.

Autora: Inmaculada Asensio Fernández

Material de consulta:

  1. http://www.aragon.es/estaticos/GobiernoAragon/Organismos/InstitutoAragonesEmpleo/Documentos/10_hya_.pdf
  2. https://trabajandomasporunpocomenos.wordpress.com/2013/12/10/5-reglas-para-hacer-una-buena-presentacion/
  3. https://www.um.es/c/document_library/get_file?uuid=35e2e6fb-d010-411c-8f4f-4ae97b12ebac&groupId=316845
  4. http://www.elartedepresentar.com/2011/05/cuanto-se-tarda-en-preparar-una-presentacion/
  5. (http://www.educaweb.com/noticia/2006/05/15/materiales-recursos-didacticos-hariamos-ellos-1233/ ).

La pendiente resbaladiza de la maldad

Imagen tomada de: http://fucientom.deviantart.com/art/Maldad-191692872

Imagen tomada de: http://goo.gl/2XJhF4

Hoy comienzo esta entrada de blog utilizando el título del programa número 54 de Redes, que dirige Eduardo Punset.  En este programa se analizan las bases de la maldad en el ser humano, así como se exponen los resultados de una de las investigaciones psicosociales más relevantes en esta materia, llevada a cabo por el Dr. Philip Zimbardo en los sótanos de la Universidad de Stanford.

Uno de los resultados más evidentes del experimento de Zimbardo, es que la capacidad del ser humano para hacer daño a otras personas existe y ha existido siempre, y hay muchas lecturas respecto a este fenómeno. Las personas aparentemente buenas, o que siempre han tenido un comportamiento intachable, bondadoso, solidario, etc… pueden volverse completamente malvadas si se dan las condiciones adecuadas.

Si quieres ver el programa nº 54 de Redes  pincha aquí: http://goo.gl/1VWU1B

EL EXPERIMENTO

¿Hay personas buenas y personas malas? ¿Es la maldad parte de nuestra naturaleza humana?  ¿Qué vuelve malvadas a las personas?

Hace más de 34 años se llevó a cabo «El experimento de la cárcel de Stanford» (1971) que extrajo importantes resultados acerca de cómo el impacto del entorno puede influir en la conducta de una persona, llegando incluso a adoptar conductas verdaderamente malvadas; y no por azar, sino porque en el fondo todas las personas tenemos una parte oculta y perversa que puede aflorar según qué condiciones.

La investigación del Dr. Zimbardo tenía una duración prevista de 2 semanas, pero fue interrumpida a los 6 días de su comienzo, debido a las primeras consecuencias que comenzaron a apreciarse en los participantes y en el propio Zimbardo.

Para  el experimento se escogió a un número de personas que tomarían el papel de carceleros, y otro número de personas que tomarían el papel de presos. El investigador principal tomaría el papel de Director de la prisión. El resultado más inmediato fue que conforme fueron avanzando los días, los presos comenzaron a adoptar conductas cada vez más sádicas hacia los prisioneros (sin haber registrado previamente en su historia personal  ese tipo de comportamiento). Los prisioneros, por el contrario, desarrollaron comportamientos de extrema sumisión hacia sus carceleros. Y respecto al Director de la prisión, Zimbardo, se hizo completamente insensible a las conductas de sus sujetos de estudio, no advirtiendo -en principio- riesgo alguno en continuar con la investigación.

Si quieres leer más sobre el experimento:

http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_la_c%C3%A1rcel_de_Stanford

¿QUÉ NOS HACE «SER MALVADOS»? 

Hay varios aspectos que favorecen que tengamos comportamientos indeseables o malvados, y el primero de ellos fue expuesto por Zimbardo tras su experimento: la influencia del entorno. Un entorno estresante, agresivo e inadecuado favorece la activación de nuestras capacidades más perversas o dañinas. Sin embargo aún hay más factores condicionantes del desarrollo de estas conductas, como vemos a continuación.

El sentimiento de ODIO

La inercia del odio es corrosiva. Puede arrasar los parajes más bellos de nuestro intorno o interior, enfermarnos y conducirnos involuntariamente por caminos inhóspitos y descarpados.

El odio no entiende de vínculos, respeto, orden, e incluso de equilibrio familiar. Cuando llega intenta anidar en el sujeto, y destrozarlo todo. Una de sus mayores características es que -al que lo porta- lo hace insensible al dolor ajeno.

Cuando el odio se apropia de ti dejas de sentirte libre. Estás poseído por algo que es más fuerte que tú y que anula tu intelecto, tu capacidad de autocuidado y de respeto a los demás. Cuando se odia se entra en un estado que podemos denominar de Discapacidad Emocional, en la medida en que la persona que lo padece tiene serias limitaciones para ver lo bueno que hay en los demás, e incluso en ella misma.

El núcleo de las personas humanas  está compuesto de buenos y malos sentimientos. El amor nos cura y el odio nos enferma. “Es mejor morir de pena que morir odiando a un semejante”. La vida es demasiado corta para quedarte enganchado a una persona o situación a través de ese sentimiento.

Sentirnos VICTIMAS

De víctima a verdugo hay un solo paso. Si me siento víctima, automáticamente me siento legitimada para hacer o decir lo que me plazca, por muy lesivo que sea para otra persona.  Lo paradójico de todo esto es que la postura de victima también nos debilita, pero además nos llena de malos sentimientos y de deseos de venganza o necesidad de resarcirnos respecto al daño que sentimos nos han causado.

El sentirnos dañados o dolidos por cualquier contingencia “ajena” (una decepción, una traición, un engaño, abandono, ruptura…), parece legitimar a quién lo sufre para albergar malos sentimientos en su corazón, y además la acerca a lo que el psicólogo e investigador Philip Zimbardo denomina el Efecto Lucifer.

El efecto Lucifer es tan poderoso que su inercia puede arrastrar a una persona aparentemente sana, incluso dadivosa y con una inclinación clara a ayudar a los demás, a cometer actos terribles, dolosos, vengativos y ruines, en un momento dado de su vida.

Si quieres saber más sobre el efecto Lucifer, pincha aquí: http://www.lucifereffect.com/

La INSCONSCIENCIA

Una persona insconsciente no se da cuenta del alcance de sus actos. Desde una posición de inconsciencia estás privado de sentido para interpretar adecuadamente la realidad de lo que acontece a tu alrededor.

Es como si tuvieras el GPS de tu vida totalmente desorientado, llevándote a destinos erróneos; siendo lo peor de todo esto el hecho de que no ser capaz de darte cuenta de que el destino al que has llegado no es el deseado. Es un estar perdido por la vida.

Si no aprendo de algún modo a hacerme consciente de mis pensamientos y sentimientos, sobre todo en los momentos difíciles o de tensión… puedo caer en la trampa de dejarme llevar por las emociones más destructivas que hay a mi alcance, y cometer actos errados, injustos y lesivos para otra persona.

La conciencia es una luz que permite ver el camino por el que transitamos en cada momento, así como nos permite reconocer a las personas con las que nos vamos cruzando. Da luz a los propios comportamientos, a la interpretación de hechos y recuerdos, a la lectura de lo que aconteció en nuestro pasado, a la toma de decisiones… También nos otorga la posibilidad de reconocer el valor inherente de cada ser humano, por el hecho ser un ser vivo y de estar aquí.

La OBEDIENCIA

Otro aspecto importante que favorece el desarrollo de la maldad es la obediencia. La obediencia ciega a algo o alguien que para la persona represente una autoridad, que la anula para hacerse sus  propios juicios acerca de lo que sucedido. Esto fue estudiado por el psicólogo Milgram (1963), mediante un experimento cuyo fin era medir la disposición de una persona a obedecer las órdenes de una autoridad, aún cuando éstas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal. Obedecer órdenes despóticas e injustas, nos convierte en personas malvadas… lo queramos o no. Y no sólo obedecerlas, sino mirar hacia otro lado cuando otras personas cometan esos actos injustos en nuestra presencia, haciendo daño a otras personas.

Si quieres leer más sobre este experimento de Milgram: https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

A pesar de todo lo dicho, aunque una de las capacidades naturales de las personas humanas puede ser la maldad, mi hipótesis es que tampoco somos ansia pura. Si trabajamos suficientemente nuestra conciencia personal y nuestros valores, podremos decidir qué tipo de persona queremos ser, lo que nos servirá de brújula cuando haya algún tipo de tentación a la vista…  Hay que tener en cuenta que somos cuerpos sacudidos por una historia y un sistema creencias y de emociones, que muchas veces nos juega malas pasadas.

Según señala Zimbardo, hay un momento clave en el que una persona azotada y zarandeada por todo ese conjunto de sentimientos negativos, puede decidir pararse y no hacer nada, no actuar desde esa fuerza destructiva. Hay una centésima de segundo en la que decides si tomas un camino o tomas otro. Estos momentos son decisivos, y marcan nuestro talante e ethos en la vida.

La reflexión sobre nuestros actos tiene justamente la función de autoregular nuestro comportamiento.

Esto fue otro de los resultados del experimento de la cárcel de Stanford. Algunas de las personas que tomaron el papel de carceleros, no tenían ningún tipo de conciencia sobre el daño que habían hecho a los que adoptaron el papel de presos, pero una vez interrumpido el experimento, y en un entorno tranquilo y seguro, fueron capaces de reflexionar y darse cuenta de lo que habían hecho. Esto generaría un antes y un después en sus vidas, de eso no cabe duda.

Reflexionar produce un cambio importante en las personas, y se constituye como un ejercicio imprescindible si queremos ser personas íntegras.

En palabras del propio Zimbardo,

“Cada uno de nosotros tiene tres posibilidades:

Ser pasivo y no hacer nada,

Ser malvado,

o convertirse en un héroe”

(Philip Zimbardo)

La misma mente empuja a unos a convertirse en villanos, y a otros en héroes.

Los héroes no piensan en YO, sino que piensan en NOSOTROS.

Los héroes no son superhéroes, sino gente corriente.

Los héroes no son egocéntricos, son sociocéntricos. Su profundo sentido de la responsabilidad les hace actuar para ayudar a otros. Son personas compasivas e integras. Sus acciones luchan o contrarrestan los efectos de las injusticias o de las maldades que observan a su alrededor.

Según Zimbardo, los héroes son personas que actúan cuando la mayor parte de la gente no hace nada (…)  Y la buena noticia –añado yo, es que todos tenemos un héroe o heroína  dentro esperando salir cuando así lo decidamos.

Autora: Inmaculada Asensio Fernández.

Más referencias utilizadas:

http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2010/04/entrev54.pdf

http://elpais.com/diario/2007/09/03/internacional/1188770409_850215.html

http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-pendiente-resbaladiza-maldad/736047/

http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_la_c%C3%A1rcel_de_Stanford

http://www.lucifereffect.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

Un ejemplo práctico y real de mediación familiar en una situación de dependencia

ejem med depNota previa: para asegurar el anonimato y confidencialidad respecto a los hechos relatados, se han utilizado nombres ficticios, tanto en las personas descritas como en las localizaciones geográficas mencionadas.

Presentación del caso

Cayetana (53) y María (44) son dos hermanas que se encargan de atender a su madre Josefina (80), que se encuentra en situación de gran dependencia: encamada y dependiente para todas las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). Josefina es atendida por sus hijas en el domicilio de éstas; Cayetana vive en Almería-centro, y María en la localidad de Fiñana. Las hijas se turnan en los cuidados de manera que cada 3 meses trasladan a su madre para atenderla en sus casas.

httpfabulas.infofabula-la-vieja-y-el-medico.html

Imagen tomada de http://goo.gl/PW9HND

La atención que recibe Josefina por parte de sus hijas es inmejorable. Hay lazos de afecto muy fuertes entre madre e hijas, con lo que el nivel de compromiso en los cuidados es muy alto.

A pesar de que todas las circunstancias son favorables para los cuidados a la madre, Cayetana y María no tienen buena relación, y en ocasiones ésto genera malestar a Josefina, quién no sabe cómo apoyar a sus hijas en sus desavenencias y falta de acuerdo en algunos aspectos relacionados con la organización de los traslados de un domicilio a otro, así como en la gestión de sus ingresos económicos, en especial de la ayuda económica que percibe Josefina a través de la conocida como «Ley de Dependencia«,  por encontrarse atendida en su entorno familiar.

Cayetana considera que al no estar trabajando ni percibiendo ningún tipo de subsidio económico (al contrario que María, que trabaja como maestra en un colegio) ella tiene más derecho a percibir la totalidad de la citada ayuda por cuidar a su madre. Por esta cuestión de percepción de legitimidad, Cayetana se ha dirigido a la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia para realizar un cambio de número de cuenta, de manera que sea ella la que reciba el dinero en una cuenta que ha abierto con su madre, figurando ella como autorizada y la persona en situación de dependencia como titular.

María, al enterarse de que su hermana ha realizado un cambio de número de cuenta sin contar con ella, que también es cuidadora, acude a la citada Agencia de Servicios Sociales y Dependencia y realiza otro cambio de número de cuenta, en la que sólo aparecen la persona dependiente y esta hija -María- como única autorizada. Al siguiente mes, al comprobar Cayetana que no le ingresan el dinero, acude a la Agencia de Servicios Sociales para preguntar qué ha pasado, y detecta que su hermana ha realizado un cambio de número de cuenta.

Ambas hermanas y cuidadoras son guardadoras de hecho de su madre, por este motivo pueden actuar en su representación para este tipo de gestiones, como lo es el cambio de un número de cuenta. En este sentido, Cayetana vuelve a realizar un cambio de cuenta sin tratar el tema con la hermana, y el personal técnico de la Agencia comienza a sospechar que las relaciones familiares son tensas, y que merece la pena realizar un trámite de audiencia a ambas cuidadoras para valorar lo que está sucediendo, lo cual puede llevar aparejada la revisión de la propuesta individual de atención de Josefina, y un cambio de modalidad de intervención o recurso.

Las hermanas acuden a la cita programada y son recibidas por dos trabajadoras sociales, ambas formadas como mediadoras familiares. Durante el transcurso de la entrevista, se percibe claramente que la relación entre ambas está deteriorada, y que ésta circunstancia podría afectar a Josefina. Sin embargo, también se percibe que para las hermanas la madre es lo primero, de manera que incluso anteponen su atención y cuidados a sus propias necesidades personales y familiares.

El proceso de mediación

Estudiado el caso, previa consulta con el Jefe de Servicio correspondiente, se les ofrece la posibilidad de ser objeto de un proceso de mediación -gratuito- para alcanzar una serie de acuerdos mínimos respecto a todo lo relacionado con la atención a Josefina, a lo que ambas acceden de buen grado.

A este respecto se debe dejar claro que no existe ningún servicio de mediación a este fin en la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía; por tanto no existe la intención de generar la expectativa en la población para acceder a este tipo de servicio, pues no está contemplado dentro de la cartera de servicios de la citada Agencia. Sin embargo el buen hacer de las personas profesionales y el deseo de apoyar a la familia, facilitaron que dos profesionales se ofrecieran para realizar esta intervención.

Cuando se comienza a trabajar en esta línea, se percibe que el núcleo del conflicto se relaciona con el hecho de que ambas hermanas están casadas con dos hermanos, y Cayetana se ha divorciado de su marido en una situación muy conflictiva (ha habido una denuncia por malos tratos por parte de Cayetana). El marido de María, hermano del anterior, está muy enfadado por la denuncia que Cayetana ha interpuesto contra su hermano, y la considera totalmente injusta.

Desde este punto, todo lo que se ha venido generando entre las hermanas y los respectivos maridos han sido malos entendidos y desavenencias que han derivado en un distanciamiento de ambas hermanas, en el que ninguna de las dos sabe determinar dónde está el punto de inflexión.

El Objetivo común

Desde el objetivo común de ambas hermanas, que es la perfecta atención a su madre, se trata de mejorar la comunicación y la coordinación respecto a todo lo concerniente a la atención a la madre, de manera que ésta no reciba el impacto del conflicto.

La mediación facilita que cada una de las hermanas se pueda poner en el lugar de la otra, y averiguar lo que siente, desde el lugar que proporciona la escucha activa y abierta, cosa que sin la mediación no son capaces de conseguir.

Las Posiciones

Cayetana se siente no apoyada por su hermana, quién no se ha enfrentado al hermano de su marido y le sigue permitiendo la entrada a su casa. Se siente profundamente incomprendida por su hermana, incluso no respetada y no querida por ella.

A María le duele que su hermana no comprenda que ella no puede impedir a su marido que siga manteniendo una relación cercana con su hermano, ya que además ninguno de los dos hermanos tiene conciencia de que se hayan producido tales malos tratos. Reconoce abiertamente que quiere a su hermana, pero tampoco quiere que su conflicto matrimonial le cueste a ella su propio matrimonio, en el que lleva más de 18 años casada y tiene dos hijos.

Los intereses

Cayetana quiere que su hermana impida la entrada a su domicilio de su exmarido, que no vuelva a tener ningún tipo de relación con él y que la apoye de manera contundente.

Quiere que su hermana se haga cargo de sus dificultades económicas y que le permita disponer de la ayuda económica que percibe Josefina por ser atendida por sus hijas en su entorno a través de «Dependencia», pues su ex marido no le pasa ningún dinero, a pesar de tener un hijo menor de edad en común, y tiene verdaderos apuros para cubrir las necesidades básicas los meses que Josefina se traslada al domicilio de María.

María quiere que su hermana reconozca que le está generando un grave conflicto matrimonial con su conducta; No quiere intromisiones en su hogar. Quiere que entienda que ella no puede enfrentarse al hermano de su marido, porque eso le puede costar el matrimonio.
Quiere que su hermana consulte con ella todo lo relacionado con la atención a la madre, y que la tenga más en cuenta en este sentido.

Las necesidades

Cayetana afirma que ella ha cuidado siempre de su hermana cuando eran pequeñas. De hecho afirma que ella renunció a estudiar para que pudiera hacerlo María, pues en la casa no había dinero para que estudiaran las dos. Se siente no reconocida por ella, y ésto le duele muchísimo. Necesita que su hermana expresamente le reconozca todo lo que ha hecho por ella, y que la quiere y la apoya a ella y a su hijo pequeño en el tema de los malos tratos. Quiere que se interese por su hijo, ya que a nivel psicológico está muy afectado por la separación de sus padres y por el tema de los malos tratos, estando incluso comenzando a somatizar (tartamudez, timidez extrema, inseguridad, pánicos nocturnos…).

Necesita, igualmente, que su hermana le permita hacer uso de la «ayuda de dependencia» hasta que encuentre un empleo.

María necesita que su hermana le dé tiempo para gestionar el tema de la entrada de su cuñado a casa, pues también quiere que comprenda que su propio matrimonio está en la cuerda floja. Necesita que entienda que -a pesar de que la quiere y que sufre por ella y su situación- toda la problemática que Cayetana ha tenido con su marido ha salpicado a su propio matrimonio, y ella también lo está pasando muy mal.

María se sorprende por los problemas que presenta su sobrino; señala que no tenía ni la menor idea de esta situación, y le comenta a su hermana que lamenta mucho todo lo que están sufriendo, dando muestras verbales de comprensión y apoyo.

El Acuerdo

El resultado final del proceso ha sido alcanzar una serie de acuerdos para mejorar la comunicación y coordinación en los cuidados a su madre, así como un acuerdo en el tema de la gestión de la ayuda económica que percibe Josefina a través de «Dependencia».

A María no le importa que su hermana Cayetana haga uso del dinero hasta que encuentre un empleo, pues se hace cargo de su situación y dificultades -al no percibir ningún dinero por parte del padre de su hijo; sin embargo, no se compromete a impedir la entrada de su cuñado a su casa, por respeto a la relación de parentesco que lo une a su marido.

Cayetana se compromete a buscar activamente empleo, así como a comunicar a su hermana cualquier asunto de especial interés relacionado con la atención a su madre; sin embargo, asegura que una relación afectuosa y cercana como la que tuvieron no la va a tener en la actualidad, mientras su hermana permita la entrada de su exmarido en su casa.

El resultado

A los 4 meses se realizó una visita domiciliaria -sin previo aviso,  detectando que la relación entre ambas hermanas había mejorado, de manera que -aunque no era especialmente cercana ni afectuosa, sí que había un mayor respeto entre ambas, y Josefina era completamente participe de esta mejora en las relaciones, lo que provocó que ella misma valorara positivamente nuestra intervención.

El bienestar de Josefina mejoró notablemente, sobre todo por la disminución de tensiones entre ambas hermanas.

*** Esto son sólo retazos de una intervención desde el ámbito social, a través de la mediación familiar.

Autora y mediadora interviniente en el proceso: Inmaculada Asensio Fernández

Entrada de blog publicada en   https://resuelveahora.wordpress.com/

El Amor tiene un límite y se llama Dignidad

eL Amor tiene un limite se llama Dignidad

Imagen de fondo tomada de http://goo.gl/OlzPfK

El amor no tiene límites, rezan algunos…  y claro, desde ese lugar «todo el monte es orégano«…  El amor es ilimitado,  en tanto no conoce de trajes ni formas, mucho menos tallas… se puede sentir con toda la fuerza de la naturaleza y de la ilusión; pero también se puede marchitar, igual que se marchita un geranio si le da mucho el sol y no se le riega. Una cosa es que el amor tenga una capacidad de expresión ilimitada, y la otra es que no tenga límite.

El amor si tiene límite, y se llama DIGNIDAD.

El amor de pareja se recoge en poemas, novelas, cuentos y canciones de todas las épocas, sociedades y culturas; sin embargo el amor propio sólo se recoge en los libros de autoayuda y en los materiales sobre autoestima y superación personal. Y es desde ese amor propio que comienza todo, desde esa llama que es valorarse a uno o una misma sobre todas las cosas.

Si una persona tiene conciencia de cuál es su valor, por encima de todas las cosas, sabrá cuidar de sí misma, protegerse ante situaciones inadecuadas o dañinas y darse el lugar que le corresponde en cualquier situación que le presente la vida.

¿Cómo te hace sentir esa relación de pareja en la que te encuentras?

Si te sientes una persona confiada, amada, valorada y respetada, la cosa tiene buena pinta. Una relación es para compartir, para crecer juntos, para tener una buena vida, un proyecto en común.

Ahora bien, si tus pensamientos y sentimientos sobre esa relación son negativos, te sientes una persona temerosa e insegura… sufres, por no mencionar sentimientos aún más dolorosos como la infravaloración, la humillación o las faltas de respeto… quizá sea hora de practicar el amor propio -como única alternativa posible- y cortar por lo sano.

Como dicen por ahí:  “No me quieras tanto y quiéreme mejor”.

Erase una vez una sirena que había recuperado la fe en sí misma, razón por la cual estaba muy contenta. Erase una vez la historia feliz de un corazón que, dichoso, bailaba la danza de la autenticidad, el coraje, el amor y la magia.

Así deberían comenzar todas las historias. Así debería sentirse toda mujer y todo hombre en el planeta tierra.

(Extracto tomado de «La danza de amor de las hadas», de Rosetta Forner).

Autora: Inmaculada Asensio Fernández

No le digas a mi madre que soy bloguera… mejor díle que soy aventurera

guest-bloggers-welcomeEl pasado mes de Junio de 2015 hubo un encuentro de bloggers de ‪#‎TrabajoSocial‬ organizado por el Colegio Oficial de Trabajo Social de Almería -COTS, dentro del Ciclo de Trabajo Social y Servicios Sociales. El Colegio me invitó a compartir mi experiencia como bloguera, y yo acepté encantada, así como tuve la suerte de compartir cartel con Belén Navarro http://www.belennavarro.es/  -y Eladio Ruano  http://raizmandragora.blogspot.com.es/  – dos profesionales del trabajo social muy activos como bloguers.

Encuentro de Bloggers

Aquí comparto un enlace a un video-resúmen del evento, y a continuación expongo en términos generales lo que para mí ha supuesto tener un blog, con la intención de animaros a que crear el vuestro:

Un blog, una aventura

Creé mi blog en el año 2012. No tenía ni idea de informática (lo básico a nivel usuario) por tanto decidí visualizar un tutorial de youtube que lo explicaba de manera muy sencilla (hay cientos); de este modo realicé un primer intento utilizando imágenes chorra para las plantillas y posteriormente lo fui tuneando a mi gusto.

Decidí crear el blog movida por el deseo de escribir y ver –sólo yo- mis escritos subidos en la web. En principio lo concebí como un hobbie, un espacio virtual donde iba subiendo imágenes, vídeos y textos que me gustaban, desde la confianza absoluta que me daba el anonimato, ya que era mi secreto.

Poco a poco la cosa se fue animando y cada vez dedicaba más tiempo a escribir en el blog. De una manera tan natural que ni recuerdo, fui comentando a mis amistades y  algun@s compañer@s del trabajo que tenía un blog, y así -casi sin darme cuenta- se fue dando a conocer a través del boca a boca y de las redes sociales.

Era bloguera y no tenía idea… hasta que un buen día caí del burro

Por definición, un blog es un medio o herramienta de comunicación social, ya que admite comentarios de los lectores, lo que facilita que se cree una comunidad de seguidores en torno al debate de los contenidos de su autor o autora. Gracias a la posibilidad de recibir comentarios de sus lectores se establece una auténtica conversación o diálogo.

Pues bien, las personas de mi entorno me veían y conversando me hacían comentarios acerca de mis últimas entradas de blog. Yo alucinaba… (risas).  Luego, al año de parir inmaculadasol.com, comencé a recibir emails, comentarios y solicitudes de amistad a través de facebook por parte de personas a las que no conocía; me comentaban lo que les había suscitado alguno de los artículos o reflexiones compartidas, así como me pedían consejo respecto a alguna situación personal o laboral que les preocupaba; ésto generó un cambio de visión a la hora de enfocar mis comunicaciones. De repente comencé a abordar temas de mayor trasfondo social- emocional, a indagar e investigar sobre aquellos temas de actualidad que las personas me iban demandando con sus comentarios, o con sus mensajes privados.

Todavía hay veces que salgo a echar un café y alguien me para y me dice: «inmaculadasol, me ha encantado tu entrada de blog sobre éste u otro tema». Y eso llega mucho, porque además paulatinamente te vas dando cuenta de las necesidades que hay en tu comunidad, al menos la de tus seguidores, y lo que les aporta tu granito de arena.

Para mí el blog es un espacio personal y auténtico en el que reflejar tanto reflexiones, artículos académicos, críticas, como experiencias personales – en mi particular caso por lo general de superación. Considero que toda persona escritora refleja a través de sus escritos todos aquellos temas que de algún modo le tocan, bien a ella o a personas cercanas de su círculo, por tanto también hay un importante componente autobiográfico en todo ello, lo que le da el carácter auténtico y personal que mencionaba al principio del párrafo.

¿Cuáles son para mí las patas que debe tener un blog?

  • Pasión. Entusiamo, motivación e ilusión por compartir con otras personas tus experiencias.
  • Escribir. Es necesario que te guste nutrirlo, pues de lo contrario no tiene demasiado sentido.
  • Leer. Leer mucho. Para comunicar apropiadamente es necesario leer a otros, pues esto es un alimento que favorece nuestra creatividad. Leer otros blogs, leer libros, leer prensa, etc.
  • Dedicación. Tiene que existir cierta periodicidad a la hora de escribir y publicar en tu blog, de lo contrario no se llega a generar comunidad.
  • Autenticidad. Un blog tiene un marcado toque personal, lo que facilita que se establezca una relación de confianza entre su autor/a y los seguidores. Cada persona escribe de lo que le va, sobre aquello con lo que se identifica, y eso imprime un carácter personalísimo a su espacio. De algún modo tiene cierto carácter autobiográfico (en cuanto a experiencias, intereses, valores, ideologías, reflexiones, etc).
  • Investigar. Investigar es un paso que va un tanto más allá de leer. Es la actividad organizada que te permite la recopilación de información, el análisis de datos y la interpretación o conclusiones de los mismos. Esto es muy útil para alimentar un blog, pues a final de cuentas una persona termina investigando sobre aquellos temas de su interés, para ofrecer algo más que un conjunto de reflexiones y proporcionar información de valor sobre temas específicos.
  • Conversar. El arte de conversar: el lenguaje cercano. Si, suena extraño, pero en mi experiencia como bloguera me he dado cuenta que, de los diferentes usos que hago del lenguaje, cuando mis entradas de blog están redactadas en tono de conversación (como si se lo estuviera contando por ejemplo a un buen amigo) la cosa cambia. Se genera un tono mucho más cercano con las personas y esa semana te encuentras que tienes 7 seguidores más. Hay determinados temas que veo que llegan más a las personas, que se necesitan más, por decirlo de algún modo.
  • Ser un tanto «Open». Para mi ser una persona open es ser una persona abierta al cambio, a la experiencia continua, y eso también lo requiere un blog. No sólo evolucionan los temas del blog conforme evoluciona su propietari@, sino que además la misma estética o las diferentes temáticas sobre las que se escribe, también van evolucionando y cambiando, y esto es porque el blog está vivo.
  • Incitar. Sí, es bueno incitar, tocar a las personas para que ellas participen de tu entrada generando discusión o debate sobre el tema abordado.
  • Descaro (o ausencia de pudor). El descaro ha sido uno de los primeros temas que me he ido trabajando durante los dos primeros años de andadura de mi blog, ya que a veces se abordan temas que tocan muy mucho en lo personal, con cierto carácter autobiográfico, y es bueno tener trabajado todo esto para sentirte cómod@ en este rol.
  • Participación. Si publicas y se generan comentarios o debate, hay que dinamizar, contestar, hacer una devolución a la comunidad, intercambio. Responder siempre y con educación no es recomendable: es obligatorio. No se debe prohibir nada, pero sí intervenir cuando el tono de algún usuario (sobre todo contra otro usuario) resulte grosero o insultante: hay que crear comunidad.
  • Creatividad. Tener un blog es como diseñar día a día una obra de arte, ya que cada blogger expresa su creatividad a través de sus comunicaciones.

Tener un blog te ayuda a conocer a otras personas que escriben sobre los mismos temas o se dedican a la misma profesión, y esto es importante, pues se generan auténticas redes de conexión entre bloggers. Desde tu blog, además, tienes la posibilidad de agregar a bloggers amigos y seguirlos.

Además de lo dicho, por si aún no te has animado del todo a crear el tuyo, te digo que un blog permite a la persona autora crecer, pues no hay otra. Si tienes un blog de algún modo te obligas a estar al día respecto a los temas sobre los que escribes, y te exije mejorar como comunicador o comunicadora.

Un blog es para disfrutarlo, para darse a conocer, para compartir e intercambiar y para movilizar recursos e inquietudes en la comunidad.

¿A qué esperas para intentarlo?

We love bloggers
Autora: Inmaculada Asensio Fernández

La sombra de la duda

duda

Hoy escribo sobre una sombra que a veces acecha en silencio, tras la cortina de la enorme sala de las decisiones en la vida: LA DUDA.

La RAE define dudar de la siguiente manera:
dudar (Del lat. dubitāre).
1. intr. Tener el ánimo perplejo y suspenso entre resoluciones y juicios contradictorios, sin decidirse por unos o por otros. U. t. c. tr. Después de dudarlo mucho, aceptó la oferta.
2. intr. Desconfiar, sospechar de alguien o algo. Todos dudábamos de él.
3. tr. Dar poco crédito a una información que se oye. Lo dudo.
4. tr. ant. temer.

Está claro que la toma de decisiones no siempre es un proceso ágil y fácil, en el que se cuenta con la fuerza suficiente para expresar y mantener lo que se dice. La sombra aparece porque la realidad ofrece múltiples versiones sobre un mismo acontecimiento, persona,  relación… y dependiendo del momento en el que nos encontremos, situación personal, estado de ánimo, grado de apoyos y demás,  esa realidad se interpreta de una manera o de otra.

Hay momentos en los que nos vemos abocados a tomar decisiones sobre cuestiones en las que tenemos miedo a equivocarnos, o incluso a arrepentirnos al tomar una opción u otra. En estos momentos la persona está literalmente bajo la sombra de una duda que le impide avanzar, que la congela colapsando todas sus funciones intelectuales, cognitivas y volitivas.

Casi todos los humanos tenemos miedo por anticipado, pues el miedo a equivocarnos es propio a nuestra especie. Los animales actúan movidos por el instinto de supervivencia (o intuición), y no se cuestionan ni se preguntan por las posibles alternativas, o qué sería lo mejor para ellos en cada situación, ni mucho menos se quedan mirando aquello que dejaron atrás. No repasan pros y contras, no culpan a nadie, del mismo modo que tampoco se sienten culpables por los movimientos que realizan. Digamos que esa mente parlante con la que cuentan los humanos que repasa datos, cifras y recuerdos, no está inmersa en sus procesos de supervivencia, por tanto se ahorran multitud de quebraderos de cabeza, de las famosas vueltas y vueltas a las diferentes opciones, a «lo que habría pasado si…», a las consecuencias y a las pérdidas que a veces supone el decidir un camino entre otros tantos disponibles. Simplemente sienten y actúan. Sin más.

Los humanos somos seres vivos más complejos. Aparte de todas las funciones vitales que nos permiten autoabastecernos, además pensamos, sentimos, expresamos… Lo que no está tan claro es que a la hora de actuar se tenga en cuenta o se siga la línea del pensamiento, del sentimiento y de lo que se ha expresado. Esto se presta a diferentes interpretaciones y a veces se cae en un estado de ambivalencia que vuelve a ensombrecer a la persona ante posibles caminos u opciones.

*(Llegados a este punto recomiendo la lectura del libro «Quién se ha llevado mi queso», escrito por Spencer Johnson:   https://es.wikipedia.org/wiki/%C2%BFQui%C3%A9n_se_ha_llevado_mi_queso%3F).

La RAE define ambivalencia de la siguiente manera:
1. f. Condición de lo que se presta a dos interpretaciones opuestas.
2. f. Psicol. Estado de ánimo, transitorio o permanente, en el que coexisten dos emociones o sentimientos opuestos, como el amor y el odio.
Encontrarse en un estado de ambivalencia, dependiendo del grado de importancia de la decisión a tomar, puede dejar a la persona en una situación de mucha ansiedad y tristeza a la hora de asumir sus decisiones, llegando incluso a requerir de apoyo externo para salir de esa situación, bien por parte de amistades o familiares, o bien apoyo más profesional.

Las personas no somos productos finales o acabados, sino que vamos cambiando y evolucionando constantemente. En este camino, podemos aprender a desarrollar aquellas conductas virtuosas que nos ayuden a superar nuestras limitaciones o defectos, si es que es nuestro interés.

¿Y cuál es la conducta virtuosa a desarrollar frente a la sombra de la duda?

Actuar desde una posición de coherencia interna, lo que se traduce en tomar decisiones desde la base de la no- contrariedad o sin contradicción; y además, actuar siguiendo la línea de lo que se piensa, siente y expresa, es decir, atendiendo a los propios valores, la forma de ser, así como las aspiraciones o el qué es lo que la vida espera de mí.

La RAE define coherencia de la siguiente manera:
1. f. Conexión, relación o unión de unas cosas con otras.
2. f. Actitud lógica y consecuente con una posición anterior. Lo hago por coherencia con mis principios

Alcanzar ese estado de coherencia interna y mantenerlo, es -por así decirlo- el ideal para todo ser humano. Lo que no se puede afirmar tajantemente es que en todas nuestras decisiones, sobre todo aquellas que conciernen a la administración de los afectos y las relaciones, se pueda decidir atendiendo a esa coherencia interna, sin el menoscabo de las contradicciones y de la disparidad de pensamientos, sentimientos y expresiones. O dicho de otro modo: quizá lo difícil no es hacerlo, sino mantenerlo.

La coherencia es una herramienta que nos permite comprobar si estamos bien alineados, es decir, si nuestras acciones, palabras y pensamientos están de acuerdo, si están regidos por nuestros miedos o, al contrario, conectados a algo más importante. La coherencia consigo mismo se acompaña, a menudo, por una sensación de bienestar físico; el cuerpo está relajado y los temores intelectuales apartados. Cuando somos coherentes no hay pérdida de energía, las sensaciones son agradables y positivas. Y estas sensaciones se dan aunque se eche de menos el camino por el que NO se optó. Ten en cuenta que se puede echar de menos sin ansiedad. Se puede echar de menos aceptando que lo que hemos escogido es lo mejor o más adecuado para nosotros en este momento de nuestra vida.

Las olas en los oceános están a merced de los vientos, no gozan de la independencia de una existencia propia.

Tomar conciencia de lo que es importante para mi vida ahora supone la clave para vivir en armonía conmigo misma, para no estar a merced de los vientos que soplen en cada momento.  Esa es la verdadera intuición: LA CERTEZA.

A ésto yo lo llamo dicha.

Autora: Inmaculada Asensio Fernández.

Construye tu fuerza interna

fuerza interna

Cuando las cosas se tuercen en la vida, cuando atravesamos un problema  o cuando nos enfrentamos al duelo de una pérdida o de una despedida… hay ciertos recursos internos a los que merece la pena echar mano para salir adelante con el menor coste posible, y con un buen aprendizaje.

Según Jorge Bucay, en su libro El camino de la autodependencia,

“Un recurso es toda herramienta de la cual uno es capaz de valerse para hacer otra cosa; para enfrentar, allanar o resolver las contingencias que se nos puedan presentar”.

Hay muchas maneras de obtener recursos personales, pero una de las más  efectivas supone atravesar por estas situaciones -digamos poco gratas- venciendo todas nuestras resistencias a pasarlo mal o peor;  no en vano hay una frase que dice “el dolor que sientes hoy, será tu fuerza de mañana”. Y es cierto que hay determinadas fortalezas que sólo se pueden adquirir atravesando nuestras zonas más oscuras e inhóspitas, pues enfrentando una situación difícil, todo nuestro ser se pone a prueba, y exprimimos al máximo nuestro potencial de supervivencia. Ahí te das cuenta, en primer lugar,  que tienes muchas herramientas que no tenías localizadas, y es que en una situación de alerta se agudizan todos los sentidos. También te das cuenta de que hay otras herramientas que se pueden fabricar, bien contemplando cómo lo hicieron otros que ya pasaron por situaciones similares;   bien tomando como referencia los comentarios de un buen amigo o amiga que te aporte puntos de luz sobre los aspectos que te producen mayor confusión. Incluso también puedes recurrir a un o una ayudadora profesional que te ofrezca la posibilidad de rescatar nuevas formas de hacer frente a lo que tanto te preocupa.

Algunos puntos que puedes tener en cuenta en el no fácil proceso de convertirte -como diría el humanista Carl Rogers- en persona, pueden ser:

Define el problema REAL que te preocupa. 

Muchas veces nos lamentamos y sufrimos porque en nuestra cabeza nos situamos en el peor escenario posible (la mayor parte de las veces totalmente lejano de la realidad). Por eso es conveniente que sólo o con ayuda, definas de la manera más objetiva posible cuál es tu verdadero problema aquí y ahora.

Definir un problema también implica tener claro de quién es la responsabilidad de su resolución. Y esto te lo recuerdo para que te hagas responsable sólo de la parte que te corresponda, y no cargues ciegamente con las obligaciones de otros, lo tengan claro ellos o no. Cada persona ha de cargar sólo con lo suyo.

Trata de ser coherente.

La coherencia nos proporciona seguridad y un lugar importante como protagonistas de nuestra propia vida. Ser coherentes significa actuar acorde a tus pensamientos y sentimientos, de manera que sigas una misma línea que te ayude a mantenerte en una posición de equilibrio, sin actuar en tu contra ni hacerte más daño (por las contradicciones internas que puede conllevar que pensamiento, emoción y acción no estén alineados).

Fortalece tu mente.

La mente suele jugarnos malas pasadas, sobre todo cuando las cosas se ponen feas. Es bueno que no concedas crédito a todo lo que se te pasa por la cabeza cuando atraviesas un momento difícil. De verdad, no te creas todo lo que te dices en ese diálogo interno incesante. Para el flujo de pensamientos. Sal a la calle, ponte a fregar los platos o sal a hacer algo de ejercicio físico. Este es sin duda un aspecto importante, pues el desgaste emocional que sigue al calentamiento de cabeza nos deja en una situación vulnerable, y eso es justo lo que menos nos conviene.

Expresa lo que necesitas.

Pedir ayuda siempre ha sido considerado como un recurso. Si tienes pareja, algún familiar o un buen amigo-a disponible para desahogarte, puedes recurrir a ellos, pero ojo, no utilices tus relaciones sociales únicamente para descargarte cuando te sientas mal. Las personas que te quieren estarán ahí para acompañarte, eso seguro. Pero ese desahogo tiene un principio y un fin, y eso hay que tenerlo muy presente. Además, aunque lo estés pasando mal, un día puedes quedar con alguien para hablar del tema, y otro simplemente para distraerte, por ejemplo dando un paseo en grata compañía.

Expresar lo que necesitas no sólo hace referencia a desahogarte; también se refiere a que tomes del entorno todo aquello que esté disponible y te pueda ayudar en ese momento difícil. Puede ser algo tan sencillo como darte un masaje para relajarte, irte a dar un baño a la playa, pasar un fin de semana en aquel cortijo de un buen amigo, o de tu tía de Cuenca… lo que sea que te pueda hacer sentir mejor.

Intenta mantener la compostura para salir adelante.

Si bien es cierto que cuando se está jodido bien puede apetecer meterse en la cama y no salir de ella, o encerrarnos en casa para no ver a nadie, eso no nos asegura que vayamos a salir antes de este trance; más bien lo contrario, puede agudizarlo y hacerlo más lento y pesado, con el consiguiente coste de sufrimiento.

Mantener la compostura se basaría en hacerse responsable de la situación que nos azota desde el enfoque de nuestra DIGNIDAD como personas. Tenemos dignidad, lo que se traduce en que somos valiosos pase lo que pase. Las posturas que refuercen nuestro sentimiento de victimas o de personas maltratadas por la vida nos restan fuerza y PODER sobre la situación, de manera que nos dejan más volubles a la opinión ajena, y más vulnerables para afrontar la situación.

Suelta aquello que te hace sufrir o ya no te aporta.

Nadie es responsable del dolor de nadie, simplemente cuando una relación no va o marcha con muchas dificultades y mucho esfuerzo, hay que plantearse seriamente decir adiós. No se puede vivir con miedo:   https://www.youtube.com/watch?v=sS8u1f7oyhA&feature=share

Tómate un descanso o cambia de escenario.

Diferentes estudios de psicología social han demostrado el impacto del entorno en la conducta de las personas (por ejemplo el experimento de la cárcel de Stanford -1971- por el Dr. Philip Zimbardo.

El mismo Zimbardo asegura que cuando una persona que está siendo sometida a presión cambia radicalmente de entorno, es decir, sale del escenario en el que se está produciendo la situación estresante, sus síntomas se atenúan de manera casi inmediata, comenzando a alcanzar importantes cotas de recuperación.  Por este motivo, en la medida de lo posible, puedes tratar de salir del escenario habitual, aunque sea por un lapso breve de tiempo, y tomar las fuerzas que necesitas para regresar y situarte de una manera más calmada y con aplomo frente al problema.

Recuerda que el camino de la vida se compone de un amplio abanico de situaciones, pasando desde las más dulces, las normales o rutinarias, hasta las dolorosas. Gracias a todas ellas el ser humano puede evolucionar como especie para sobrevivir y permanecer aquí, con el estilo de vida social y biológica que llevamos

Y bueno, hasta aquí mis reflexiones en la entrada de blog para hoy.

Autora: Inmaculada Asensio Fernández