Algo se muere en el alma cuando una amiga llamada Confianza se va

Con la confianza es mejor no jugar.

¿Alguna vez has tenido en las manos el juego de cartas El valor de los valores, de Simon Dolan?

Se trata de un juego de naipes que representa toda una serie de valores que son fundamentales para la vida humana en sociedad. De todos esos naipes sólo hay uno que se extrae de la baraja antes de jugar, porque representa algo que debería ser siempre respetado y estable en la vida de las personas: la confianza.

La confianza es el valor de los valores.

Simon Dolan.

La confianza es un concepto social (constructo) que nos permite cohesionarnos con otros, desde una dimensión que compromete de manera directa nuestra afectividad y nuestro deseo de comunidad y arraigo. La confianza supone tener una expectativa de seguridad y certeza sobre el comportamiento y actitud de otras personas hacia nosotras, y nos permite construir un relato interno positivo sobre esa relación y la importancia que tiene en nuestra vida.

Algo se muere en el alma cuando un amigo se va. Y va dejando una huella que no se puede borrar. No te vayas todavía, no te vayas, por favor. No te vayas todavía, que hasta la guitarra mía llora cuando dice adiós.

Estas sevillanas de Los del Río muestran lo mucho que duele perder a alguien a quien se quiere, un amigo o una amiga, un padre, una madre o una hermana…, incluso un mediano o gran amor.

Pero hay otras pérdidas que también duelen mucho y que no se relacionan con un vínculo o persona concreta, sino con un valor que sentimos traicionado y nos llena de dolor…, y no es otro que el valor de la confianza.

La con-fianza es algo así como dar tu fianza a otra persona, y en una relación con-fianza nos sentimos cómodas con esas personas en las que confiamos, pues entendemos que nuestro tesoro (nuestra fianza) está a salvo con ellas.

Esto elimina cualquier incertidumbre relacionada con nuestra vinculación con el entorno, y nos permite pisar un suelo firme, sin fisuras.

Normalmente las personas no dan su fianza a cualquiera, sino que, conforme se profundiza y se avanza en las relaciones, se van dejando llevar y van construyendo una estructura de unión que permite un sano intercambio, siempre forjado sobre los cimientos de la con-fianza dada.

Si una persona traiciona nuestra confianza en un grado más o menos de importancia, nos sentimos heridos y desasistidos en ese aspecto concreto que sentimos violentado. Nuestra relación con ella se ve afectada por ese golpe inesperado, y puede resultar difícil reparar la situación, ya que de algún modo se produce un roto… y esa relación cambia, aunque quizás no termine completamente rota.

¿Podemos volver a confiar en una persona que ha puesto en riesgo nuestra sensación de seguridad? Difícil, pero no podemos decir que sea imposible, ya que va a depender en gran medida del valor de esa fianza y sus consecuencias para nosotras: el tamaño de la herida causada con esta traición, el nivel de importancia que tenga esa relación para nosotras, y también de lo desprendida que sea la persona de sus ofensas y de sus juicios sobre el resto.

Lo que sí es un hecho, es que si la confianza se pierde y no se inicia un camino hacia su reparación, desde la conciencia del daño causado y desde un profundo y honesto interés en solucionar las cosas… esa relación caerá en desgracia, y será más que difícil volver a experimentar esa sensación de seguridad que representa la confianza en las relaciones.

Sin la confianza no se puede construir nada.

Simon Dolan.

Por este motivo muchos refraneros y dichos populares informan y advierten que con la confianza no se juega, porque sus efectos pueden ser irreversibles. Conviene, por tanto, prestar especial atención y cuidado en el privilegio que supone que otra persona nos entregue su fianza, ya sea en una relación personal o profesional, ya que esta cualidad permite profundizar a un nivel en las relaciones que no es posible conseguir si no es teniéndola a buen recaudo.

Inmaculada Asensio Fernández

Imagen tomada de: https://sp.depositphotos.com/stock-photos/confianza-de-la-ilustraci%C3%B3n.html

Una propuesta para combatir la tendencia a la maldad en el ser humano

b9d

Ilustración de Catrin Welz Stein tomada de: https://goo.gl/zK8xZ

Como ya adelanté en otra entrada de blog, el Dr. Philip Zimbardo llevó a cabo una de las investigaciones psicosociales más famosas de la historia, en los sótanos de la Universidad de Stanford, y a la luz de los resultados obtenidos se establecieron las bases de la maldad en el ser humano…(https://goo.gl/ly56EI)

la capacidad del ser humano para hacer daño a otras personas existe y ha existido siempre, de hecho las personas aparentemente buenas, o que siempre han tenido un comportamiento intachable, bondadoso y solidario pueden volverse completamente malvadas si se dan las condiciones adecuadas”

En lugar de sentirnos victimas de la maldad de otros, o de nuestras propias maldades, propongo que tomemos conciencia de lo que podemos hacer al respecto, para crear un entorno lo más ecológico posible y nutritivo para todos. Vamos a recoger una serie de consejos que proporciona el propio investigador para contrarrestar los efectos de esa inercia natural hacia la maldad, y que se resúmen en este decálogo que se presenta a continuación.

El decálogo «antimaldad» -según Zimbardo

Todas las actuaciones se concretan en acciones en primera persona:

1. Me he equivocado. Es conveniente reconocer los propios errores. Tratar de justificarlos es el primer paso hacia las conductas negativas. Frases como «lo siento» permiten, en cambio, seguir adelante, y evitan disonancias cognitivas.

2. Estoy atento. No dudemos en dar un toque de atención a nuestra corteza cerebral: los detalles importan. Sobre todo en situaciones nuevas que nos hacen especialmente vulnerables a influencias externas. Es importante desarrollar un poco el pensamiento crítico.

3. Soy responsable. Nada de eludir la responsabilidad de nuestros actos entre los miembros del grupo (amigos, trabajo…). Tú eres responsable de lo tuyo. Date cuenta que en un ‘juicio’ posterior no sirven pretextos como «sólo seguía órdenes» o «todo el mundo lo hacía».

4. Afirmaré mi identidad. El anonimato y el secretismo encubren la maldad y debilitan los lazos con los demás. Cuidado con los estereotipos, las bromas y las etiquetas: hacen desaparecer la identidad individual.

5. Respeto a la autoridad justa. Atención a los pseudolíderes y falsos profetas. Hay que distinguir entre la autoridad que merece respeto y la que no (aquí es importante echar mano de los valores). Y son los padres, los profesores y las autoridades quienes deben educar en valores y enseñar a diferenciar entre lo que es respetable y lo que no.

6. ¿Aceptado o independiente? Somos animales sociales: las relaciones nos benefician. Hay entornos, como la empresa o la escuela, donde la presión para actuar en equipo puede llevar a acatar normas que van contra del bien social. Sin embargo, para ser aceptado no hay que sobrepasar ciertos límites. En este aspecto, es necesario tener una buena educación en valores. El cuerpo siempre avisa sobre lo que es bueno y hace bien, y lo que es malo y hace mal. Eso siempre se sabe.

7. Atento a las formulaciones. No nos gusta tener un 40% de posibilidades de perder, pero sí un 60% de ganar. Ambas cosas significan lo mismo, pero la manera de percibirlo cambia en función de la formulación elegida. Cuidado.

8. No pensaré sólo en el presente. Vivir en el presente es importante, qué duda cabe, pero no hay que perder de vista los compromisos pasados (forman parte de la historia, condicionan) ni el futuro hacia el que nos encaminamos, y que no se debe perder de vista pues es de todos y para todos.

9. Seguridad sí, pero ¿a qué precio? Cuidado con la fórmula de Fausto: ante una supuesta amenaza, nos podemos ver tentados a sacrificar parte de nuestra libertad –personal o civil– a cambio de seguridad. Desconfiemos de quien la ofrece.

10. Puedo oponerme a la injusticia. Hay distintas maneras de hacerlo: por ejemplo, retirarse físicamente de una situación donde otro controle por completo la información, la recompensa o los castigos. Si es con ayuda, mejor: pidamos a otros que se unan a la causa.

Hasta aquí el decálogo antimaldad propuesto por Zimbardo. Si te interesa el tema, puedes ampliar información directamente en su web: http://elefectolucifer.blogspot.com.es

Autora: Inmaculada Asensio Fernández

Reseña sobre mi participación como ponente en I Jornadas de la Administración General de la Junta de Andalucía

 

7748cbea-aad8-4872-ace5-def70a0cda1c

Inmaculada Asensio y Lourdes Bazán 

Coordinación, Análisis, Equipo y Acción han sido las notas características de este encuentro, que ha sido conducido por Joan Carles March Cerdá, Lourdes Bazán Coto, Soledad Gómez Amor, Pedro Andrés Padilla Pérez e Inmaculada Asensio Fernández.

María Luis Rojas Delgado nos llamó una mañana a Lourdes Bazán y a mí para hacernos un encargo: preparar una intervención conjunta para el desarrollo de las I Jornadas de la Administración General de la Junta de Andalucía (en Almería), tomando como marco de referencia el coaching, y con el objetivo de movilizar a las personas para los cambios, tan presentes en nuestra sociedad.

Lo único que no cambia es el propio cambio, o como dirían los budistas, la impermanencia es lo único que es permanente. Las personas hemos de prepararnos para afrontar todos los cambios que nos trae la vida, tanto a nivel personal, como profesional, y los empleados públicos no son ajenos a estas realidades.

En esta ocasión, tanto Lourdes como yo consideramos conveniente llevar a cabo una dinámica para generar conversaciones poderosas, pero con propósito, y así lo hicimos. Creamos 13 grupos de trabajo compuestos por todos los jefes de servicio y delegados territoriales de cada Consejería en Almería; en total, unas 85 personas.

Trabajamos sobre 13 temas de gran interés para una administración pública, como es la atención al ciudadano, los valores, la planificación, la coordinación, los saboteadores del cambio, etc. Y el resultado, a la luz de las evaluaciones y los comentarios recibidos, fue muy positivo y motivador para todo el mundo.

Es importante parar de vez en cuando y reflexionar de manera ordenada, con un sentido y con una visión, de futuro. Detenernos y contemplar hasta donde hemos llegado, e intentar traer el futuro al presente.

De eso se trata, de traer el futuro al presente, a través de la conversación.

Encantadas de haber participado, contentas y orgullosas de haber servido de facilitadoras del cambio. Esperamos que este sea el primer encuentro de muchos, y que podamos seguir profundizando en todo lo que el grupo ha generado.

En realidad, todas las personas tenemos un gran potencial para generar soluciones e ideas, en diferentes ámbitos, y para ello hay que salir de la zona de confort.

He llevado a mi canal de youtube un pequeño vídeo en el que se aparecen casi todas las personas asistentes participando en la dinámica propuesta. El vídeo dura apenas 2 minutos y ha sido editado por una servidora, que no es más que una aficionada:

PINCHA AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=BQ40rNT7d80

Aprovecho para dar las gracias a los mayores de la Unidad de Estancias Diurnas Hogar II, gestionada por la Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente C.E.E, ya que fueron los encargados de realizar los adornos para las mesas de trabajo. Gracias a su esfuerzo pudimos embellecer un poquito más la estancia, y con motivos navideños.

http://www.teleprensa.com/almeria/mayores-dependientes-realizan-desde-el-saliente-un-taller-de-motivos-navidenos-fomentando-el-envejecimiento-activo.html

Autora: Inmaculada Asensio Fernández.